Para aquellos que han leído acerca de las startups, tal vez estén familiarizados en el término unicornio. Sin embargo existen otras criaturas dentro del mundo de las startups y por eso te comentamos acerca del bestiario de las startups.
¿De dónde proviene la frase bestiario de las startups?
El unicornio es aquella criatura mitológica que es representada como un caballo de pelaje blanco con un cuerno en la frente. Sin embargo, dentro del mundo de las startups este término tiene un significado propio. Considerando como unicornio a toda empresa que es financiada con un capital privado y su valoración sobrepase los 1.000 millones de dólares.
Este es un concepto que fue creado por la inversora Aileen Lee. Quien es una antigua socia de Kleiner Perkins y quien fundó la firma de capital de riesgo Cowboy Ventures. Dentro de un artículo que fue publicado en TechCrunch para el año 2013. De acuerdo con los cálculos de Lee, todos los años cuatro nuevas empresas pasan a pertenecer a la lista de unicornios.
Lo que Ailee Lee hizo fue otorgarle un nombre con gancho a una cosa que ya existía. Que son las empresas que contaban con una valoración más elevada que los 1.000 millones de dólares. Dicho nombre encajó, pero esto fue algo que no cambió nada. Tal vez solo logró que muchas más personas se colocaran como objetivo crear una empresa unicornio.
Contando con el criterio económico como condición para pertenecer a este club selecto, el listado de los unicornios ha terminado convirtiéndose en un cajón desastre. Donde cabe toda clase de compañías. Generalizando se puede decir que son empresas disruptivas en cierto aspecto. Que al ser tan innovadoras han decidido apostar por un crecimiento en cuota de mercado, evitando así que sean copiadas. Y esto es algo que las ha llevado a crecer bastante rápido.
Los unicornios fueron solo el comienzo
Unicornio fue el primer término. Sin embargo, el bestiario de las startups es algo que ha ido creciendo. Conforme las empresas emergentes han ido incrementando su valor, también se ha comenzado a hablar de los decacornios. Que son aquellos unicornios que han sobrepasado los 10.000 millones de dólares en su valoración.
Para el año 2014 se comenzó a hablar acerca de los dragones. Donde los inversores John Bacus y Hemant Bhardwaj publicaron un texto en el que explicaban detalladamente su definición. De manera aparente, un dragón es cualquier unicornio que ha devuelto de forma íntegra a los inversores los fondos que en su momento estos pusieron, que es un creador de fondos.
Si se llevan a cabo los cálculos se puede encontrar que los dragones son incluso cuatro veces más raros que los unicornios. Bacus y Hemant creían que los unicornios suponían más bien un postureo para todas las firmas de capital de riesgo. Mientras que los dragones eran quienes verdaderamente hacían ganar dinero.
A mitad del año 2015 el polémico y ex CEO cofundador del fondo, al igual que aceleradora de 500 startups, Dave McClure, incluyó otras especies más en el bestiario de las startups. En un artículo que fue publicado en Medium colocó a los unicornios frente a frente con lo que son los dinosaurios. Que según él, se trata de las empresas que habían salido de la bolsa, que poseían capital público, y que en diversos casos también se encontraban sobrevaloradas.
Especialmente las criticó porque los accionistas, normalmente, piensan que estas empresas que han tenido la oportunidad de pisar los parquets les van a dar el mismo beneficio para los siguientes 15 a 20 años. Pronosticando que los unicornios iban a ganarle a los dinosaurios en la siguiente década.
McClure también sacó otro concepto de su manga. De acuerdo con su teoría de la evolución, los ponys crecen para ser centauros y de estos, algunos se han llegado a transformar en unicornios. Señalaba el ex CEO de 500 startups que los centauros se trataban de startups con una valoración que sobrepasa los 100 millones de dólares. Mientras que los ponys son empresas emergentes calificadas con un valor sobre los 10 millones de dólares.
Otro de los términos que se ha empezado a utilizar en el mundo del emprendimiento es el de minotauros. Y es la web Axios quien afirma que los minotauros son las empresas que valen más de 1.000 millones de dólares. Incluso si lo único que estas han hecho es tomar el dinero que han recaudado y colocarlo en una cuenta corriente.
Axios tuvo la oportunidad de identificar a 56 minotauros a comienzos del 2019. Asegurando que el primero de dicha especie fue Alibaba en el año 2005. Considerando como primer minotauro a Facebook, seguido por Groupon y luego Zynga.
Así mismo, desde hace poco se ha estado hablando de cebras. Que es un término que si ha ganado popularidad y más penetración que los términos anteriores. Probablemente por la causa justa que existe detrás. Partiendo de la base de que Silicon Valley y todo el mundo de las startups se encuentra dominado por hombres de bancos de edad media que solamente buscan el beneficio económico.
Las cebras serían quienes traerían un nuevo modelo, con negocios que fueran rentables que permitan solventar problemas reales. Ayudando a contribuir con el cambio social en su camino. Se les conoce como cebras porque se trata de animales reales y no imaginarios, como en el caso de los unicornios. Su color es blanco y negro al mismo tiempo, ya que son negocios que desean ganar dinero, pero a la vez contribuyen con la mejora de la sociedad.
Se trata de animales que conviven en grupos y se ofrecen protección los unos a los otros. Las cebras son animales que se rigen por ciertos valores como por ejemplo la cooperación, la sostenibilidad, el compartir, entre otros. Existe un movimiento llamado Zebras Unite, que ha sido impulsado por las grandes emprendedoras Mara Zepeda y Jennifer Brandel. Asegurando que las cebras arreglarían todo aquello que los unicornios han roto.
El porqué de todos estos nombres, es que las personas necesitan de nombres simples que les permitan definir cosas que sean complicadas. Aparte de esto, resulta algo divertido y hasta representa un ahorro para las explicaciones. De igual manera, a los americanos les gustan las etiquetas.